miércoles, 16 de junio de 2010

Los sabuesos

Había un teatro en mi ciudad que era de los grandes, de los de más aforo, y llevaba nombre de uno de los autores españoles más famosos del siglo XVII, acorde con la palabra "teatro", término globalizador de lo que allí se hacía. La semana pasada, en aquel espacio que ahora ha cambiado su nombre al de uno de los helados más famosos del siglo XX, acorde con la moda de cambios incongruentes de nombres de lugares, se reunió un grupo de personas de buen olfato con un candidato a poderoso en la escena española, no precisamente la escena teatral ni la de los helados. Se trataba de debatir con él, o escuchar la lectura de su propuesta sobre un plan de cultura y teatro, para cuando su partido reinase. Realmente no sé si alguno de los reunidos conocía al autor que daba nombre al teatro hacía pocos años, pero seguro que de aquellos helados habrían tomado muchos. Y lo que seguro sabían, cual buen sabueso olfateador, era que asistir a esa reunión supondrá conseguir un importante puesto en caso de que aquel tipo tenga poder en el futuro. Un puesto en algún lugar relacionado con el teatro. O con los helados. Quizá dentro de poco veamos a alguno de aquellos que asistió y se hizo la foto para la posteridad, regentando un buen teatro en el centro de Madrid, un teatro sin agujeros, un teatro sin termitas, un teatro que cierre 5 meses al año. O regentando un buen puesto de helados en una plaza céntrica de Madrid. Qué ricos están los helados, por cierto, cuando el calor aprieta. Qué necesarios son los puestos de helados. Espero que esto quede reflejado en el plan de cultura y helados que este tipo leyó la semana pasada. Ah, se me olvidaba, el teatro aquel se encuentra situado en una plaza con nombre de otro autor teatral, me pregunto cuánto falta para que se produzca el nuevo cambio de denominación.

teatros lxxxv,

foto que me envió martín hace mucho,


"teatro nacional Doña María II, Lisboa
de estilo neoclásico, fue mandado construir por el jefe de estado portugués al arquitecto italiano Fortunato Lodi en 1836, aunque no abriría sus puertas hasta 1846, con motivo del 27 cumpleaños de María II, hija de Pedro IV, futuro rey de Portugal. El teatro fue construido en la cara norte de la plaza del Rossio, en el solar donde se ubicaba el palacio de Estaus -antigua sede de la inquisición-, el cual fue devorado por un incendio en 1836.
Destaca en su fachada el gran pórtico con seis columnas jónicas, las cuales sostienen un frontón triangular con relieves representando a Apolo y las Musas. En lo alto del frontón fue erigida una estatua de Gil Vicente, el padre del teatro portugués al cual, paradójicamente, le habían censurado muchas de sus obras la propia inquisición.
En 1964 sufrió un aparatoso incendio que destruyó por completo el interior del teatro. La restauración les costó la friolera de 14 años, pero por lo menos se hizo respetando el diseño original. " (peter gunn)

teatros lxxxiv,

foto que me envía el niculista de los teatros, p.g.,

martes, 15 de junio de 2010

deconstrucción ii,

hoy voy a comer filete
primero el filete,
recién sacado del papel,
luego un chorreón de aceite por el gaznate,
después un poco de sal,
y finalmente cojo una sartén y le doy un chuparretón,
que chupo la sartén,
quiero decir,

deconstrucción i,

primero un tomate,
a mordiscos,
luego una zanahoria,
algo de lechuga,
también a mordiscos,
después he visto un bote de eso amarillo tan rico que se llama maíz,
a cucharadas,
y un trozo de queso,
a dentelladas,
he cenado una ensalada deconstruída,

viernes, 11 de junio de 2010

el punto,

ya que no podemos condensar toda nuestra masa en un punto, siempre entramos por partes a los sitios, ya sean museos, bares, casas, teatros, primero entra un pie, luego una mano, luego el brazo,,, etc, independientemente de la velocidad con la que entremos,

por ahora es inevitable, ya que no somos puntos,

los nombres,

había un teatro en mi ciudad que era uno de los de más aforo, allá cuando yo empecé a ir al teatro,
ese teatro llevaba un nombre de uno de los autores más famosos de este país,
al que se ha dejado de hacer honor,
ya que desde hace tiempo se llama como uno de los helados más famosos de no sé qué país,
y se hizo famoso ese teatro, sobre todo, porque su dueño era uno de las mayores hijos de puta del país que amenizaba las noches de los sábados con muñecajos de humor soez, y le pusieron un juicio porque tenía el teatro en mal estado, la cornisa se cayó y mató a alguien,
cuando esto sucedió, creo que se representaba, que alguien me corrija si me equivoco, un musical interpretado por una de las más mediocres de este país, casada con alguien importante, y en la primera función después de haber estado cerrado, que allí estaba yo viéndola, ella lloró, en el gesto más humano de toda esta historia,

pero ah, bah,
ahora ese teatro sirve para que R. se reuna con una lista de gentuza que he vetado, para discutir de un plan de teatro que claro, si resulta que este R. tiene poder, sólo beneficiará a ellos, que asistieron a la reunión ayer, sin conocer el autor que daba nombre al teatro, pero sí habiendo comido muchos helados del nuevo nombre del teatro,

todo es culo,

el plan,

señor R.,
no lo he leído,
pero,
por si las moscas,
me meto su plan de cultura y teatro por el culo antes de desayunar,
incluidos todos los que se reunieron ayer con usted en el ex-teatro calderón,
de los que el periódico el mundo ha dado buena cuenta hoy en una foto con titulares,
en una de sus numerosas infumables páginas,

miércoles, 9 de junio de 2010

día,

hoy es el día mundial del tonto más tonto,
yo ya he hecho méritos,

lunes, 7 de junio de 2010

cuatro,

si sólo un amigo tuviera,
uno sólo ,
mis ojos le regalaría ,
por el váter no los tiraría,
culo,
culo,
culo,

domingo, 6 de junio de 2010

a todos,

a todos los actores habría que fusilarlos,

viernes, 4 de junio de 2010

La fama

 

Desde que no tengo internet ni televisión ni leo periódicos más que los miércoles, no estoy al tanto de las cosas importantes. Por eso me he enterado con 4 días de retraso de aquello de lo que habla todo el mundo. Del señor de boina que se plantó a hacer los coros al cantante español para que le viera toda Europa. El caso es que lo había oído comentar al día siguiente de ocurrir, pero en una de esas conversaciones en las que no se dan datos concretos porque todo el mundo sabe de qué se trata. Todo el mundo menos yo. Y al 4º día de oír opiniones sobre algo que se me ocultaba, me planté, y dije "¿pero de qué habláis?". Y se me explicó. Entonces lo comprendí todo, y me di cuenta de la suerte que había tenido ese cantante del que no conozco el nombre, pero sí  la anécdota. Ignoro si canta bien o mal, si la canción es buena, si quedó en decente posición, pero creo firmemente que pasará a la historia. Si Massiel sigue apareciendo en televisión por haber ganado 85 años antes el concurso, dentro de un tiempo, este cantante será el invitado estrella con mucho más motivo, se le recordará con más cariño. Está claro que si a Massiel se le hubiera aparecido un señor con boina a hacerle los coros, otro gallo hubiera cantado, pero ella se limitó a ganar y a interpretar dos veces la canción, mientras que éste cantó dos veces por el incidente; ya se le han dedicado muchas páginas en prensa y muchos minutos en televisión y radio. Esto demuestra que conseguir el primer puesto no es la única forma de que se hable de uno. Si este chico lo que quería es ser famoso, no hubiera hecho falta que se esforzara lo más mínimo, ni que se aprendiera la letra siquiera, ha pasado a la historia europea tanto como los escándalos de Berlusconi, el tropezón del Papa, o los novios de Estefanía de Mónaco. Para adquirir algo de fama no es necesario ensayar mucho, ni aplicarse para ser el mejor, ni ser una persona trabajadora y responsable; lo más efectivo es tener la suerte de que se te ponga al lado un señor con boina. Ahí está la clave de la fama.

miércoles, 2 de junio de 2010

sobro de todas partes ii,

esto van 3 en el autobús,
uno se pone a hablar de una cosa con otro,
de algo que tienen en común,
de algo que sólo ellos saben,
y el tercero intenta entender algo,
pero le es imposible porque los otros dos no le explican nada,
no le hacen sentirse partícipe,
no le incluyen,
no se preocupan de si se ha perdido,
no piensan que se aburre,
el tercero dice adiós,
me bajo,
los otros miran y se dan cuenta de que eran 3 los que subieron al autobús,

el tercero era yo,
como siempre,

cuento,

un día un tipo se levantó y notó que no podía bajar de la cama, porque no tenía los brazos y las piernas como solía, ya que se había convertido en una cucaracha, durmiendo, de repente, y alguien le tiró una manzana por la rendija de la puerta y se le quedó incrustada en la espalda de caparazoń de cucaracha, qué mala suerte, ya que de allí no se la podía quitar, pues los brazos no los tenía como antes,

domingo, 30 de mayo de 2010

hay una niculista,

que ha descubierto que no es la única niculista que existe y ahora quiere dejar de serlo,
pero no sabe que no se puede dejar de serlo,

niculismo del día,

esto era una vez uno que se levantó una mañana,
con miedo abrió la puerta del baño,
miró al suelo con el corazón en un vilo,
y encontró varios cadáveres de cucarachas,
se colocó bien las gafas,
y sí, era cierto,
no era un sueño,
cerró,
fue a la cocina,
abrió la puerta de la cocina,
y miró al suelo con el corazón en un vilo,
y varios cadáveres de cucarachas,
cerró la puerta,
volvió a la cama,
nada le apetecía ya de la cocina,
ni del baño,
y antes de dormirse de nuevo ya se había dado cuenta de que los amigos son un culo,
 
culo,

sábado, 29 de mayo de 2010

canto a los amigos,

los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,


los amigos son un culo,
los amigos son un culo,
los amigos son un culo,


los amigos son un culo,

martes, 25 de mayo de 2010

esto era uno,

que tenía una casa y le daba miedo entrar al baño, y no lo usaba,
y le daba miedo entrar en la cocina, y no entraba,
y hacía sus cosas fuera,
y cuando comía algo era fuera,
y que tenía un sofá y no lo usaba,
y que tenía más de 10 platos de diferentes tamaños.
más de 10 vasos y más de diez tazas
empaquetadas,
porque no las usaba,
y si acaso las usaba,
usaba uno,
pero no los usaba,
y más de 10 cucarachas, perdón, quise decir cucharas,
más de diez cucharas grandes, y pequeñas,
y más de 10 tenedores, grandes, pequeños,
y muchos cuchillos,
y muchas servilletas de papel,
para limpiarse los morros cuando comía,
pero no comía,
nunca,
no comía,
y le daba miedo subir a dormir,
y dormía en la calle,
porque arriba no podía,
y luego un día se volvió loco,
y se acabó,

pavor,

al pensar que ya es hora de volver a,
al echar a andar hacia,
al doblar la esquina de mi,
al sacar la llave de mi,
al subir las escaleras de mi,
al abrir la primera puerta de mi,
al encender la luz de mi,
al abrir puertas de mi,
al temer encontrar cucarachas en el suelo de mi,
al mear antes de irme a la cama de mi,
al taparme con las sábanas en la cama de mi,
al intentar dormir en mi,

la calle,

esto era uno que se fue a vivir a una casa que le daba tanto miedo tanto miedo, que no podía subir a dormir, y acabó durmiendo en la calle,

sobro de todas partes i,

esto son 4 que entran a un bar,
uno de ellos pregunta con complicidad a otro: "¿caña?",
luego a otro: "¿caña?",
luego le dice al camarero: "tres cañas",
luego quita los ojos del camarero y se da cuenta de que había un 4º,
le pregunta "¿tú querías algo?",
el 4º responde "no",
el 4º era yo,

el 4º siempre soy yo,

tengo alergia,

me dan alergía los gatos,
me dan alergía olivos,
me dan alergia los jetas,
me dan alergía las plantas,
me dan alergia los interesados,
ma da alergia el polen,
me dan alergía los perros,
me dan alergía los egoístas,
me dan alergía los actores,
me da alergia la hierbabuena,
me dan alergía los famosos,
ay,
 

domingo, 23 de mayo de 2010

Solidaridad negra o marrón

Una noche al entrar en la cocina encontré una rodeando un bote metálico recién comprado para dejar secar los cubiertos. Di un grito. Había generado un par de años antes una aversión hasta entonces desconocida. Así, sin más. Sin avisar. Y desde entonces no había vuelto a ver tantas juntas. Saqué el spray y apliqué bien de pulsaciones sobre todo el fregadero, los cubiertos y hasta un poco de pan que tenía cerca. Dio un par de vueltas por el mostrador, cada vez a menor velocidad, y finalmente se paró bastante moribunda, moviendo las patas penosamente. Acto seguido rocié cada rincón de la mínima cocina y cerré la puerta. Una hora después, diez más, de variados tamaños, salían lentamente, en sus últimos estertores, por la rendija de la puerta de la cocina. Era un sábado a la 1 de la mañana. Me fui a dormir pensando que saldrían las que quedaran, esa noche, y me devorarían en mi sueño. No ocurrió así. La mañana siguiente amaneció pero yo me hice bastante el remolón en la cama, porque sabía que iba a pasar frío fuera de las sábanas, y temía además lo que me esperaba en la cocina al abrir la puerta. Cuando finalmente me levanté y fui a la cocina, había otras 10, número redondo, panza arriba y moviendo las patas, pero esta vez eran todas bastante grandes. Las recogí con asco y, tal como había hecho la noche anterior, las eché al váter a las 10 juntas.  La noche siguiente el número bajó y ya no eran 10 sino 8, y así fue bajando progresivamente hasta que una semana después llegó una noche en que no apareció ninguna, y me di cuenta de que no me habían devorado mientras dormía. Todo ello gracias a la cantidad de consejos que seguí, de conocidos y de desconocidos. Esto de las cucarachas, hace aumentar la solidaridad en las relaciones humanas, como pocas cosas consiguen en el mundo. Ni si quiera las grandes desgracias.

Hubo gente que decía convivir con ellas y no sufrir. Otros invocaban al acostumbramiento. Prometían que pasados unos meses, uno deja de gritar, y se limitaba a dar a la susodicha un pisotón sin inmutarse mientras hacía cualquier otra cosa, o a echarla al recogedor, si estaba ya muerta. Por cierto, que hubo una muy servicial que se fue a morir sobre el recogedor, ella solita.

Otros me preguntaron que si la casa era vieja, y yo respondí: 86 años. Otros que si había estado deshabitada, y yo respondí: un año. Otro que si eran marrones o negras, y yo respondí que marrones, pero no llegué a saber si radicaba la importancia del asunto en el color, porque al contestar, el otro puso una cara grave, y se dio la vuelta. Otro me dijo después que las marrones se había comido a las negras. Yo entonces pensé en que si seguían con hambre, irían a por mí, lo cual me desasosegó bastante. Pero qué majo aquél, qué solidario, interesándose por el color de mis cucarachas.

Otros me dijeron que pusiera tal o cual producto y que no dejara migas ni nada de comida fuera de la nevera, y pensé que si yo fuera una cucaracha nocturna y tuviera hambre, y no hubiera nada en la cocina al alcance, iría sin dudarlo a comerme con nocturnidad al que estuviera durmiendo plácidamente en su cama con la barriga llena.

Esto de las cucarachas me hizo no entrar en la cocina a preparar nada durante una semana entera, ni si quiera a tomarme un desayuno rápido. Prefería llevarme algo de fruta para el camino. Y también me hizo darme cuenta de la solidaridad del ser humano en estos momentos de malestar de uno. En todos esos desconocidos que te dan consejos, porque claro, quien mas quién menos conoce el tema de las cucarachas; quien más, quien menos, ha visto los documentales donde dicen aquello de la bomba nuclear y las cucarachas; quien más, quien menos, ha gritado alguna vez al ver a alguna sobre su fregadero; quien más, quien menos, me ha recomendado polvos, sprays, cajas negras, de todo lo que hay en el supermercado.

Hace dos noches vino un amigo solidario a casa, y cenamos algo y miramos por las rendijas, y me confortó, y me dio ánimos, y luego de cenar se fue. Y qué alegría, al día siguiente no apareció ninguna. El primer día que no aparecía ninguna. Al día siguiente fui muy feliz. Pensé que ya había podido con ellas. Pensé que había ganado. Que la solidaridad había triunfado en el mundo.

Eso fue ayer. Ayer fui muy feliz. Hoy me he levantado y me he encontrado 8 cadáveres panza arriba moviendo las patorras, esperando que las recogiera y las tirara por el váter. Eran bien grandes. La solidaridad no sirve para nada. Ni negra, ni marrón.

Para nada.

 

jueves, 20 de mayo de 2010

autodestrucción iii,

me paso el día autodestruyéndome,
me autodestruyo cada vez que saludo a los que no quiero saludar,
me autodestruyo cada vez que quedo con gente con quien no quiero quedar,
me autodestruyo cada vez que me niego,
me autodestruyo cada vez que hablo con quien no quiero hablar,
me autodestruyo cada vez que me lleva a un bar algún egoista de esos que veo cada día,
me autodestruyo cada vez que escucho a quien no quiero escuchar,
me autodestruyo cada vez que soy educado,
me autodestruyo cada vez que altero la hora de la comida,
me autodestruyo cada vez que los egoístas me llevan a los bares,
cada vez que me llevan a los bares,

me paso el día autodestruyéndome,
me autodestruyo cada vez que me paro con alguien con quien no me quiero parar,
me autodestruyo cada vez que me llama crudo,
me autodestruyo cada vez que voy al teatro y no lo entiendo,
me autodestruyo cada vez que voy al teatro y lo entiendo,
me autodestruyo cada vez que voy al teatro,
me autodestruyo cada vez que quedo con martín,
me autodestruyo cada vez que me doy cuenta de que martín se aprende de memoria lo que escribo aquí,
me autodestruyo cada vez que alguien me oye por la radio,
cada vez que alguien me oye por la radio,

me paso el día autodestruyéndome,
me autodestruyo cada vez que alguien me manda un mail,
me autodestruyo cada vez que leo ese mail que me mandan,
me autodestruyo cada vez que alguien me oye en la radio y me pregunta algo,
me autodestruyo cada vez que recibo un correo que me obliga a responder,
me autodestruyo cada vez que alguen me dice por la calle "te oigo por la radio",
me autodestruyo cada vez que llamo a crudo,
me autodestruyo cada vez que dejo unmensaje en el contestador de crudo,
me autodestruyo cada vez que me miras,
me gastas,
me agotas,
me miras,
me ignoras,
me autodestruyes,

culo,

autodestrucción ii,

el niculismo ha nacido para autodestruirse,

autodestrucción i,

el niculismo se autodestruirá en breves momentos,

un fútbol,

hoy me ha llevado martín a ver una obra de teatro y luego me la ha explicado,
y luego me ha llevado a ver un fútbol,
en un bar,
se ha puesto a gritar nada más entrar al bar,
porque estaba la tele puesta y los jugadores corriendo por lo verde,
él gritaba, hablaba con todos los desconocidos del bar,
una chica de detrás ha dicho cosas como "a ver si te de un ictus" o "que te dé una hemiplejia temporal", pero luego ha comentado con martín que los del fondo del bar eran radicales porque decían cosas a los jugadores negros,
el camarero nos ha puesto un bocadillo de jamón son el jamón cortado sin mirar, porque había fútbol,
alguno daba golpes en la barra porque no le gustaba que su equipo no metiera goles,
otros gritaban enfadados y se ponian muy violentos, incluído martín, porque su equipo no metía goles,
y de repente cuando llevábamos mñas de media hora y yo ye me estaba entreteniendo en seguir una pelota en la tele, por hacer algo, alguien ha metido gol, y todos se han enfadado y se han empezado a ir, han pagado y se han ido,
y ha dicho martín: "vámonos"
y esa ha sido mi tarde de fútbol,
qué entretenido,
me he guardado el recuerdo de mi tarde de fútbol para metérmelo ahora por el culo,
es donde mejor pueden estar este tipo de cosas,

martes, 18 de mayo de 2010

el color de las cucarachas,

alguien me preguntó si son marrones o negras

y yo le dije que marrones,
y puso cara de interesante,
aja,
dijo,
aja,

bah,
que más da,
lo mejor es que se vayan,

arroz con cucarachas v,

ahora está haciendo más arroz con cucarachas,

en la cocina

le voy a preguntar si mis cucarachas también las puedo echar al arroz,