viernes, 29 de enero de 2010

bolígrafo,

ayer casualmente te sentaste al lado mío y resulta que tenías en la mano mi bolígrafo, el que te dejé y me gustaba tanto, y te lo dije, que "vaya, mi bolígrafo", y tú dijiste "¿anda, era tuyo?, pues si quieres te lo devuelvo"; yo dije que ya no lo quería porque además le vi enfermo, roto; además ya no pintaba, de hecho le pediste otro a alguien porque el mío ya le habías gastado;
 
esto demuestra que para ti no era nada importante lo que para mí lo era mucho; ese boli, negro, transparente, que había estado en mi bolsillo semanas, para ti era una cosa que yo tenía que dejarte porque claro, tú pasas de llevar herramientas para escribir al cole, eso no va contigo, y para ti pierde utilidad al dejar de funcionar, no significa nada,
 
esto también me reafirma en mi decisión de no dejarte nunca más un bolígrafo ni nada más; si la próxima vez que me pidas algo te digo que no de mala manera, ya sabes por qué es,
 
culo,

5 comentarios:

Javier Swift dijo...

lo mismo pasa con los cómics que te presté, con los libros que te presté para que entendieras algo, con los discos que te presté y que no tuviste reparo alguno en robarmelos.
Anda y que te caiga una piedra en la cabeza y te haga un chichón

nico guau dijo...

robacosas,

Javier Swift dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Javier Swift dijo...

canalla

nico guau dijo...

sí,
sí,
sí,