sábado, 8 de mayo de 2010

siete,

creyó que tenía un amigo,
uno,
porque sabía que los demás ya no los tenía,
le quedaba uno solo,
pero pasó que cuando se sacó los ojos,
y se los iba a regalar,
porque era su amigo,
su único amigo,
y los ojos habían sido tan importantes para él,
y le habían sido tan útiles,
y había visto tantas cosas con ellos,
pues cuando se sacó los ojos,
y se los iba a regalar,
se dio cuenta de que su amigo ya no lo era,
y los tiró por el váter,
pensó que si esa última persona a quién podía confiarle los ojos,
ya no era su amigo,
los ojos estarían mejor en el fondo del váter,

3 comentarios:

j.s. dijo...

la verdadera y triste historia de los ojos de nico, contada por un perro triste en las horas más solitarias de la madrugada

lola dijo...

bah, pues a mí me parece fatal, si yo fuera amiga de nico me molestaría mucho muchísimo que él solo quisiera a otro amigo, solo a uno, y a los demás que les den morcilla

swift dijo...

ya, eso es verdad,
los otros amigos de nico
se van a sentir muy molestos