viernes, 16 de abril de 2010

al peso,

Cuando yo era niño mi abuela me llevaba a una tienda de literatura al peso que había en una placita cerca de mi casa, en las plazas en las que había de todo, porque en mi calle sólo había tiendas de pijos. Nosotros vivíamos en lo alto, en la zona de pijos, sin serlo, pero abajo había otras tiendas que me gustaban más, y a la de literatura al peso íbamos a menudo. Me gustaba revolver el género en aquella tienda. Lo tenían sobre unas mesas grandes o metido en cajas por el suelo. Había montones de novelas, y teatro, y ensayos, y columnas de opinión. Uno elegía y luego iba a la caja, le pesaban el material en una gran báscula, y multiplicaban. Toda la novela junta, todos los ensayos juntos, todo el teatro junto, y todas las columnas juntas, y luego multiplicaban por el precio al que estaba cada una de las categorías ese día; ese precio podía oscilar según fuera el mercado. Las columnas eran lo más barato, y mi abuela, como había tenido que sobrevivir en la posguerra gastando poco dinero, y tenía que gastar también poco durante muchos años después de la posguerra, sólo compraba columnas. Muchas columnas. Las juntaba todas sobre la báscula, el dependiente anotaba el peso, y calculaba mentalmente y valiéndose de un papel usado (alguna página de una novela vieja) y un lápiz, finalmente le cobraba a mi abuela el resultado. Ella se fiaba de la mente calculadora del dependiente y pagaba lo que éste le pedía, porque, al fin y al cabo, mi abuela para los números nunca había sido muy dotada, y no era cuestión de ponerse a discutir con los tenderos. Mi abuela compraba muchas columnas al peso porque eran lo más barato y porque ella se entretenía haciendo fundas para las almohadas de nuestras camas. Pasaba tardes y tardes con la televisión puesta, cosiendo fundas de almohada con columnas de opinión. Para que tuviéramos variedad de fundas de almohada. Una por semana por lo menos. Ahora, muchos años después, sigo teniendo un cajón lleno de fundas de almohada, hechas con columnas al peso.

13 comentarios:

Mc. Aks dijo...

este fin de semana estuve en Zaragoza, impartiendo un curso de noseque para nosequien. el caso es que la escuela de formación, tenía lugar en uno de esos edificios de usos multiples municipales, con aulas,y con un bar para abuelines, enclavado justo al lado de una de esas "ciudades del mayor" que nunca usa ningún mayor bajo la bandera de "¡ahí no hay mas que viejos que dicen ay!".
Bueno, pues resulta que, en zaragoza, si que ván, aqui en león no, pero todos los ancianos de zaragoza iban a jugar a los bolos, a, y ponerme reverb, JUGAR A LA PENTANCA!!, y a tomar bebidas calientes mientras jugaban a las cartas. Todo parece maravilloso pero, sin embargo, había algo que destacaba sobre todas las cosas, una señorina, fibrosa, con una chaqueta rosa que llevo durante los dos días, que se mantuvo, todo ese tiempo, sentada en una mesa central frente a un tapete vacío, con un brazo a cada lado del tapete, mirando al frente. Sola. Triste. Muy sola.

Tanto era así que por ganas estuve a punto de ir a darla un beso, sentarme en frente y preguntarla ¿A que sabes jugar?,,, pero tenía miedo, nunca sabes como van a reaccionar.

Seguro que aún sigue allí.

lola dijo...

igual estaba muerta y nadie se había dado cuenta, esas cosas pasan,
de todos modos por qué la mayoría de vosotros, personas con sentimientos y empatía, simpatizáis con los viejos por el mero hecho de ser viejos sin preguntaros qué fueron antes de ser viejos y si a lo mejor merecen estar solos,,,
yo muy a menudo me pregunto, y este de qué bando sería?

lola dijo...

en cualquier caso esta historia es muy tierna, está bien ver que nico puede ser tiernín

Mc. Aks dijo...

a mi no me ha echo nada. y estaba sola. muy sola

peter gunn dijo...

has estado en zaragoza y no me has dicho nada???

vamos hombre, no me jodas.. que nos hubieramos echado aunque sea un par de cañas..

te mereces una colleja..

j.s. dijo...

no entiendo lo de las columnas que sirven como fundas de almohada,

Mc. Aks dijo...

yo no sabía que eras de zaragoza, tonto!!

peter gunn dijo...

será posible!!

no te acuerdas de esa entrada del blog que estuvimos hablando con lola durante 100 mensajes de los vinos del bierzo y los vinos maños?? yo creía que eras tú el que dijiste que te gustaría probarlos..

ay,,

peter gunn dijo...

yo tampoco tengo muy claro lo de las columnas-funda

Mc. Aks dijo...

olvidas que de pequeño me dieron un balonazo en la cara que me dejo tonto del culo, y que desde entonces, se me olvida todo y soy incapaz de ordenar los sucesos en el espacio y en el tiempo,,, salvo envidencias tales como, primero va el embarazo y despues el parto,,, mas allá de ahi, nulo, tonto del to

peter gunn dijo...

bueno, por esta vez estás perdonado

Mc. Aks dijo...

culo

j.s. dijo...

zaragozas, fundas de almohada y columnas al peso,
aquí hay mucho que explicar todavía